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  • El compost, por qué es beneficioso para un huerto urbano. Instrucciones para hacerlo
  • El compost, por qué es beneficioso para un huerto urbano. Instrucciones para hacerlo

    El compost es un abono orgánico que se obtiene a partir de la descomposición de materiales orgánicos como restos de frutas y verduras, hojas secas, ramas pequeñas, papel, cartón, entre otros. El proceso de compostaje implica la acción de microorganismos, como bacterias y hongos, que descomponen los materiales orgánicos en nutrientes que son beneficiosos para las plantas.

    El compost es beneficioso para un huerto urbano por varias razones:

    • Mejora la calidad del suelo: el compost aporta nutrientes esenciales al suelo, como nitrógeno, fósforo y potasio, que son necesarios para el crecimiento de las plantas. Además, el compost también mejora la estructura del suelo, aumentando su capacidad de retener agua y nutrientes.
    • Reduce la necesidad de fertilizantes químicos: al utilizar compost como fertilizante natural, se reduce la necesidad de utilizar fertilizantes químicos, que pueden ser costosos y tener un impacto negativo en el medio ambiente.
    • Disminuye la cantidad de residuos orgánicos que se envían a los vertederos: el compostaje es una forma de reciclar los residuos orgánicos generados en un huerto urbano, reduciendo así la cantidad de residuos que se envían a los vertederos y disminuyendo la huella de carbono.
    • Promueve la biodiversidad: al utilizar compost en el huerto urbano, se fomenta la presencia de microorganismos beneficiosos en el suelo, lo que a su vez puede promover la biodiversidad en el huerto.
    • Mejora la salud de las plantas: el compost no solo aporta nutrientes al suelo, sino que también puede actuar como un bioestimulante, mejorando la salud y el crecimiento de las plantas.

    Paso a paso para hacer compost en un huerto urbano:

    Materiales necesarios:

    • Contenedor para compostaje: puede ser una cubeta, una caja de madera, un barril, un cajón de plástico, entre otros. Debe tener agujeros en la parte inferior para permitir el drenaje del exceso de agua.
    • Materiales orgánicos: restos de frutas y verduras, hojas secas, ramas pequeñas, papel y cartón sin tintas ni barnices, entre otros.
    • Agua: para mantener la humedad adecuada.

    Instrucciones:

    1. Colocar el contenedor en una zona sombreada del huerto urbano, preferiblemente cerca de un grifo o fuente de agua.
    2. Comenzar a agregar los materiales orgánicos al contenedor, alternando capas de materiales húmedos (restos de frutas y verduras) con capas de materiales secos (hojas secas, papel y cartón).
    3. Asegurarse de que los materiales no estén apretados en el contenedor, para permitir la circulación de aire. Se puede mezclar los materiales con una horquilla o una pala para airearlos.
    4. Mantener la humedad adecuada, evitando que el compost se seque o se empape en exceso. Para ello, se puede regar el compost con una manguera o pulverizador, según sea necesario.
    5. Asegurarse de que el compost se mantenga caliente, para promover la descomposición de los materiales orgánicos. El compost debe tener una temperatura entre 50°C y 70°C.
    6. Revolver el compost cada dos o tres semanas, para airear los materiales y asegurarse de que se descompongan de manera uniforme. Se puede mezclar los materiales con una horquilla o una pala.
    7. Continuar agregando materiales orgánicos al compost durante varios meses, hasta que esté completamente descompuesto y tenga una textura uniforme y oscura. El tiempo necesario para obtener compost puede variar, pero suele tardar de tres a seis meses.
    8. Ubicación del contenedor de compost: El contenedor de compost debe ubicarse en una zona alejada de las áreas de descanso y las zonas de cultivo. Es recomendable ubicarlo en una esquina del huerto urbano, en un lugar que no obstruya la circulación ni interfiera con la iluminación de las plantas. Además, debe estar ubicado en una zona sombreada para evitar la exposición directa al sol.
    9. Mantener el compost cubierto: El compost debe mantenerse cubierto para evitar malos olores y plagas. Se puede cubrir con una tapa o una malla para permitir la circulación del aire, pero evitar que entren moscas, ratones y otros animales. Además, el uso de una tapa o malla también ayuda a mantener la humedad y temperatura adecuadas.
    10. Mantener una buena mezcla de materiales: Para obtener un compost de buena calidad es importante mantener una buena mezcla de materiales secos y húmedos. Esto ayuda a mantener una buena relación de carbono y nitrógeno, lo que favorece el proceso de descomposición. Además, es recomendable mezclar los materiales de manera regular para asegurarse de que se descompongan de manera uniforme.

    Una vez que el compost esté listo, se puede utilizar como fertilizante natural para las plantas del huerto urbano. Se puede aplicar directamente en el suelo o mezclar con la tierra del huerto. El compost también se puede utilizar para preparar una solución líquida, mezclando una parte de compost con diez partes de agua, y aplicando la solución sobre las plantas.

    Recuerda que para hacer compost se deben evitar los materiales como carne, pescado, huesos, productos lácteos, aceites, grasas, entre otros, ya que pueden atraer animales y producir olores desagradables. Además, no se deben utilizar materiales tratados con productos químicos, como madera tratada o papeles impresos con tintas o barnices.

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